miércoles 25 de enero de 2012

Les bleus...

Es la pregunta que todo el mundo del balonmano se hace ¿qué les pasa a "Les Bleus"? La mejor selección de la historia del balonmano hace aguas estrepitosamente en el Europeo de Serbia, merced a una baja forma considerable de sus pilares básicos, como son Nikola Karabatic (el mejor jugador del mundo), Jerôme Fernandez y Thierry Omeyer, a lo que hay que añadir el abandono de Michel Guigou por no haberse recuperado plenamente de sus dolencias. Francia, que ha acaparado todos los títulos habidos en el abanico internacional desde 2008, está inmersa en una complicada situación donde la renovación se hace cuando menos necesaria. Salvo Karabatic, con 27 años, los titulares de toda la vida sobrepasan con creces la treintena, y aunque se trata de grandísimos jugadores, el tiempo es inexorable y las capacidades se resienten. El gran dilema es ¿qué hay por debajo de todos estos grandes balonmanistas? Claude Onesta tiene una papeleta difícil, ya que sustituir a esta pléyade de estrellas a partir de una liga no demasiado competitiva, le va a resultar tarea harto complicada. Estamos hablando de todos los anteriormente mencionados más Dinart, los hermanos Guille, Karaboué, Narcisse..., ¿y qué queda en la recámara?, Xavier Barachet, Bingo, Accambray, Abalo, Sorhaindo y poco más. No son demasiados mimbres para reconstruir una selección que ya no puede ni debe arrastrarse por las pistas. El ciclo ha finalizado y es hora de volver hacia atrás para poder de nuevo construir una base sólida alrededor de estos jugadores y trabajar para que vuelva a repetirse esta generación fantástica que nos ha hecho vibrar durante el último lustro. No es tarea fácil, pero Onesta tiene la sabiduría necesaria para poner a trabajar la maquinaria gala, rodearse de antiguos jugadores, importantes en la historia del balonmano mundial (no puedo olvidarme del genio Richardson)e intentar la regeneración.
Pero la vida sigue, tomarán las riendas otras selecciones y veremos, como lo estamos haciendo, el resurgir de algunas como Serbia, Hungría e incluso España, que está haciendo un papel brillante de la mano del entrenador más laureado del mundo, como es Valero Rivera. las semifinales están encima de la mesa. En estos momentos, Croacia, España y Serbia están ya clasificadas, el otro puesto se lo juegan Alemania y Hungría. ¿Os imagináis una final Croacia-Serbia? ¡cuestión de estado!, pero que ojalá sirviera para unir a ambas aficiones como cuando la antigua Yugoslavia era una de las grandes en nuestro deporte. El deporte debe unir y así lo esperamos todos y, como no, que gane el mejor, y si es España, mucho mejor. Salud amigos!